Nemo 33

11.09.2012 17:14

Para descender a profundidades importantes ya no hace falta marcharse al mar abierto  a experimentar la presión de una columna de agua sobre nosotros. En Bruselas puedes conocer la piscina bautizada con el nombre de Nemo 33. Por un lado es homenaje al celebre capitán fruto de la imaginación de Julio Verne y por otro lado una mención de las características más peculiar de esta piscina, única en el mundo: presenta en su interior un pozo vertical de 33 metros de profundidad.

La profundidad de la piscina es ideal para para aprender y practicar submarinismo con toda seguridad,  donde podrás ahorrarte compartir zambullida con fluidos corporales y miasmillas humanas. Nemo33 está orientado a practicantes del submarinismo a los que se les ofrece un inmejorable lugar para desarrollar las habilidades de esta modalidad acuática en un tanque con más de 2.500.000 litros de agua que se mantiene limpia mediante un sistema de depuración libre de cloro. Además también se ha empleado esta instalación para rodaje de películas gracias ente otras características a la presencia de dos túneles a 5 y 10 metros de profundidad, dotados de unas ventanas por las que desde miradores “secos” pueden asomarse los visitantes o los propios submarinistas previamente a la inmersión para reconocimiento del terreno.