La realidad virtual llega a los pacientes de cáncer

19.12.2018 10:33

Mariana y Concha tienen 64 años y padecen cáncer, la primera de estómago y la segunda de ovarios. Mariana apenas acaba de empezar su primer ciclo de quimioterapia y aún le queda todo el camino de la lucha contra el cáncer por recorrer, mientras que Cocha está en su último día del ciclo. Pero ambas han podido disfrutar este miércoles del programa piloto que acaba de poner en marcha la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) esta misma semana: realidad virtual para sobrellevar la quimioterapia.

Esta mañana ninguna de las dos sabía que iban a probar este miércoles las gafas de realidad virtual de la AECC mientras esperan a que el tratamiento recorra sus cuerpos. Las esperas pueden ser largas cuando te pasas cinco horas como Mariana o hasta las siete que ha llegado a tener que pasar Concha en la sala de día del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Pero ¿por qué gafas de realidad virtual y no una simple tableta con la que pasar el tiempo? Para los especialistas la diferencia es clara: en el caso de la tableta te aísla "relativamente", tal y como ha señalado el doctor Antonio Crespo, director de Tecnología y Desarrollo Digital de la AECC. "Un paciente con las gafas de realidad virtual está metido en otra realidad. Necesitan una desconexión que la realidad virtual les ofrece", añade. Por su parte, el doctor Pedro Pérez Segura, jefe del servicio de Oncología Médica del San Carlos, apunta que este proyecto no es simplemente una "herramienta de entretenimiento" sino de "aislamiento de la percepción negativa de la realidad". "Por eso se aplica de esta manera", afirma el doctor Pérez.

Durante tres meses se van a realizar pruebas en este hospital madrileño con dos gafas de realidad virtual, aunque se aumentarán hasta cinco, que cada paciente podrá disfrutar durante 40 minutos. Tras esto, los voluntarios de AECC limpiarán las gafas, ya que los pacientes con cáncer tienen el sistema inmune muy debilitado por el tratamiento, y se la entregarán a otra persona para que también pueda hacer uso de ellas. Las personas voluntarias de la asociación, además, se quedarán atentas por si hay problemas técnicos, pero, sobre todo, por si el paciente se marea y hay que ayudarle a quitárselas.

Fuente: Hipertextual